En diálogo con nuestro medio, el Dr. Jorge Gronda aseguró que existen problemas en el sistema sanitario de La Puna, debido a las condiciones de aislamiento que presenta el lugar, repercutiendo perjudicialmente en el desempeño de los médicos. “A los tres meses te hacen una depresión”, indicó.
Por ello propuso intensificar el sistema rotatorio que ya aplica el ministerio de Salud, agregando como posible moción la estadía durante 10 días en la zona por cada grupo.
Los problemas más frecuentes que se presentan en los pacientes en el sitio, según Gronda, están relacionados con las problemáticas del aborto y el cáncer de cuello uterino.
Por esta razón el profesional consideró que habría que cambiar el sistema sanitario en la Puna, “porque así como está no funciona”. Argumentó en este sentido que la situación se debe a cuestiones culturales y que tienen que ver con la relación entre el médico y el medio ambiente. “La Puna es un lugar muy duro, por lo cual hay que buscar otra forma de gestionar el tema salud en la zona”.
“No se puede ir y dejar solo a un médico en Cusi Cusi porque a los tres meses hace una depresión o evidencia algún problema” expresó.
En este sentido se incluyó entre los que mocionan períodos de tiempo rotativos. “Un esquema viable es llevar a un grupo de médicos durante una semana o 10 días, trabajen 8 horas, hagan prevención y vuelvan a la ciudad para estar 20 días y vayan rotando los equipos. Esta es una experiencia que está dando resultados”.
Asimismo remarcó que los problemas más frecuentes de los pacientes en la mencionada zona son los embarazos no deseados que desembocan en abortos y los cánceres de cuello uterino. “Son las principales causas que producen enfermedades y muertes en las mujeres de la puna”.
“La muerte relacionada con los embarazos es un tema muy preocupante. Creo que todo esto se solucionaría con un sistema sanitario más amigable” insistió.
En cuanto a la infraestructura dijo que “están los hospitales y están bien, pero el problema pasa por los recursos humanos, ya que no hay muchos médicos que puedan salir de gira por los lugares más dispersos de la puna. Para repensar el sistema habría que sentar al colegio médico, ministerio y legislatura con la comisión de salud. Ningún sector por sí solo lo va a poder solucionar”.
El problema en esta dirección se centra en la dificultad de encontrar un profesional que acceda a trabajar en la puna. “El primer problema pasa por los honorarios deberían pagarle por ir a la puna, y hoy el estado no está en condiciones de hacerlo. Para esto habría que generar los recursos mediante programas nacionales y sistemas locales, para que al médico le interese ir. De lo contrario los chicos jóvenes se quedan en la ciudad trabajando” concluyó.
|