El científico uruguayo Mauro Costa Matioli canario nacido en Tala llamó la atención de los medios de comunicación con sus investigaciones que pueden llevar a obtener una nueva terapia contra el cáncer. Como en el caso del ex presidente de Uruguay, Dr. Tabaré Vázquez, Mauro también tuvo en su familia una persona que padece cáncer.
"Empecé a leer un poco sobre el tema y fue que vino lo de la investigación", dijo Costa Matioli a Aldo Camejo, un discapacitado amigo de la infancia que publica "El Informante", periódico local de la ciudad de Tala. Costa Matioli explicó a su amigo que tenemos dos tipos de células, unas que son buenas, normarles, y otras cancerosas.
"Las primeras tienen una respuesta antiviral normal, mientras que las células tumorales tienen una respuesta antiviral defectuosa.
Entonces pensé que se podría utilizar ese virus para infectar las células cancerosas, matándolas.
En teoría es como funciona, sin embargo, cuando uno inyecta el virus en el cuerpo, este genera una respuesta antiviral que no le permite al virus llegar al tumor, entonces empecé a usar una droga que bloquee ese proceso y que permita que el virus de hecho llegue al lugar del cuerpo canceroso y mate a las células tumorales.
Mi método es una combinación entre el virus y la droga. Es un proceso nuevo que algunos llaman revolucionario porque combina por primera vez la droga y el virus. En realidad es un sistema fármaco virológico, que como consecuencia de la utilización del virus mata a las células cancerosas pero ignora a las normales".
Cómo funciona el tratamiento
"Si curo el cáncer, dormiré tranquilo"
Costa Matioli explica que su experimentación está basada en animales (ratas) a los que les implantan un tumor. "El tumor crece y a los 15 días la rata infectada se muere si no se la trata. Tenemos un grupo de ratas al que tratamos con la droga sola, rapamisina, con lo que logramos extender sus vidas unos 25 días más. Luego insertamos el virus y la droga tratamiento combinado y logramos que vivan 45 días. El tumor resulta reducido confirmando así que se frena la enfermedad, sin eliminarla".
¿Cómo va a seguir el trabajo cuando vuelva a Estados Unidos?
La ventaja de todo esto es que el virus y la droga se inyectan directamente en el cuerpo, de manera intervenosa e interperitoneal. Ahora lo que sigue es tratar humanos. Hay un proceso que estamos haciendo en este momento burocrático que no depende de nosotros los científicos, sino de un comité que va a probar si esto puede ser usado en humanos y si se aprueba tendremos luz verde para aplicarlo. Esta es la última etapa de la mesada de trabajo a la clínica. Nadie sabe cuánto tiempo puede llevar, pero se puede mejorar. Este tipo de cáncer no tiene ningún tipo de tratamiento que funcione y la vida media de quien lo tiene es de un año. Entonces es muy agresivo, y mi método es la mejor esperanza.
¿Qué efecto causaría en humanos?
La droga antiviral (rapamisina) se usa en humanos. El virus por definición no infecta las células sanas del humano, sino a células cancerosas. Por ejemplo, a las ratas les inyectamos el virus en las venas y nos fijamos en el tumor, localizado en los pulmones o en el celebro. Inyectamos sobre un lado y dejamos el otro costado como control.
¿Cómo sería el primer caso para probar este tipo de tratamiento?
El primer paciente debería tener cáncer en el cerebro, que hoy no tiene ningún tratamiento efectivo.
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