Unos 1.800 pacientes con cáncer avanzado son atendidos anualmente por parte de un selecto grupo de profesionales en cuidados paliativos, en el Instituto Nacional del Cáncer, ubicado en el límite de esta localidad y la ciudad de Capiatá. El gran déficit de la especialidad en nuestro país son los médicos pediatras oncólogos, indicó el Dr Roberto Reichert, jefe de la unidad del nosocomio.
La especialidad busca evitar el dolor y otros síntomas ayudando a los enfermos oncológicos mayores a tener una muerte más digna y tranquila. El Dr. Reichert explicó que la especialidad se basa en el cuidado integral con el objetivo de controlar el control del dolor y otros síntomas que puedan presentar pacientes con enfermedades crónicas, en estado avanzado; además de dar soporte sicológico y espiritual a los pacientes y la familia para poder aceptar las complicaciones de la enfermedad. Afirmó que desde la implementación del sistema en nuestro país, en 1995, se avanzó bastante, pero lamentó que el déficit siga siendo el sector pediátrico. El galeno indicó que un niño con cáncer debe recibir cuidados paliativos desde el momento de su diagnóstico, pero que en Paraguay muchos pediatras aún no están capacitados para brindar el soporte médico.
“Nuestro trabajo es darle un cuidado integral a los pacientes con la enfermedad avanzada que sabemos que no se van a curar, pero sabemos que necesitan de un soporte. Uno de los síntomas principales del paciente es el dolor y el temor a la muerte. Nosotros estamos preparados para poder cubrir con todas esas necesidades que el paciente tiene y no solamente de los problemas físicos”, agregó el profesional.
Agregó que es importante brindar también un soporte emocional y sicológico a las familias del paciente, para que estos puedan sobrellevar de una manera menos dolorosa las consecuencias de contar con un familiar con cáncer. Es decir, buscan ayudar a la familia o los responsables del cuidado del paciente, mediante la conformación de redes de apoyo que ayuden a evitar el desgaste físico, emocional y económico que conlleva la situación. Indicó que los cuidados paliativos no se contraponen a la medicina tradicional, sino que acompañan muy de cerca porque nosotros contamos con médicos oncológicos, sicólogos, licenciados especialistas en oncología.
El jefe médico indicó que por mes atienden a unos 140 pacientes ambulatorios y 170 personas que quedan dentro del servicio de Cuidados Paliativos.
“Muchos de nuestros pacientes desean pasar sus últimos días en sus hogares, ellos son tratados acá y luego van con sus familiares a quienes damos algunas directivas para su cuidado. Mientras que otros, por alguna razón económica o de soledad, quedan en este sitio”, subrayó finalmente el galeno. |