Roger Unger, de la Universidad Southwestern, en Texas, comenta que existen algunas dudas sobre si la resistencia a la insulina es la causa principal del síndrome metabólico o es sólo una de sus manifestaciones. Su opinión es clara: "La resistencia a la insulina es un subproducto pasivo de la deposición de grasa en el hígado y en ciertos músculos una vez que la grasa se ha almacenado en las células y empiezan a alterarse".
Siguiendo con su teoría, el investigador señala que cuando las células tienen exceso de grasa empiezan a excretar glucosa, lo que hace que aumenten estos niveles en sangre y orina.
Una vez en las células, la glucosa comienza a ser un sustrato para la formación de más grasa. La leptina es la responsable de dividir la grasa en el organismo. Los niveles de esta hormona también aumentan cuando los niveles de almacenaje de grasa en las células son mayores.
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