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  UNA POBLACION QUE "ENVEJECE"  
  La tasa de natalidad en el país ya es la más baja de la historia  
  Distintos estudios revelan que Argentina tiene una tasa de 2,4 hijos, cuando a principios del siglo XX llegaba a 7. Datos y razones de un fenómeno creciente  
 
El Día de La Plata (Argentina) 05-02-12
Dentro de dos décadas nuestro país podría mostrar señales demográficas muy similares a las que ofrece la Europa de hoy. La postal del futuro anuncia que más de la mitad de las mujeres en edad fértil sólo tendrá un hijo. Y no se trata de un vaticinio caprichoso: la tasa de fecundidad en el país tiene una evolución descendente desde la primera década de 1900, cuando era de 7 hijos por mujer. Hoy apenas supera los 2, dentro de 20 años se estacionará en ese número y en 50 años, a 1,8, según las proyecciones de la División de Población de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). El dato es preocupante si se considera que el recambio generacional se asegura con 2,1 niños por madre.
Lo que apuntan en la Cepal volvió a confirmarse en los últimos días, cuando un informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa) reveló que en la actualidad el país tiene una tasa de natalidad de 2,4 hijos, la tasa más baja de la historia. Esta cifra, como se dijo, era de 7 descendientes por mujer en 1895, en 1914 disminuyó a 5,3, y en la década del 50 rondaba los 3,2. En los 90 ese número siguió cayendo a 2,8, alcanzando su menor índice en la última medición.
Este descenso en los nacimientos, sumado a la extensión de la esperanza de vida, está dando lugar a una pirámide poblacional que presenta una base cada vez más estrecha y una cima más ancha. En ciudades como La Plata o capital federal esa cifra es menor que en el promedio nacional, con 1,9 hijos por mujer. Este dato se relaciona con el hecho de que en el país la fecundidad todavía está asociada con el nivel socioeconómico. Según el estudio, por caso, el 39% de las mujeres de hogares no pobres no tiene hijos, y entre quienes son madres, el 84% tiene entre uno y tres hijos, y sólo el 16% tiene más de cuatro.

REEMPLAZO GENERACIONAL
Mientras desde la Unfpa se señala que la tasa actual de natalidad en el país es de 2,4 hijos, otro estudio elaborado por la Fundación Observatorio de la Maternidad (Omat) sostiene que esa tasa será en Argentina de 2,1 hijos por mujer para el próximo lustro, lo que podría generar un verdadero problema demográfico a la hora de garantizar el recambio generacional que todo país necesita tener.
De no modificarse esta situación social, según quienes estudian el tema, podría generar que Argentina se ubique en el "umbral crítico del nivel de reemplazo generacional" en las décadas siguientes. El informe de Omat resaltó que desde 1980 "se corrobora la adopción de un patrón de familia más reducido" en nuestro país.
Según ese estudio, la Tasa Bruta de Natalidad (TBNA) disminuyó de 25,7 por mil en 1980 a 18 por mil en 2005. Además, la Tasa Global de Fecundidad (TGF) pasó de 3,3 hijos por mujer a 2,6 a nivel nacional entre 1980 y 2001. "Se estima que tendrá un valor de 2,1 hijos por mujer a partir de 2015", agregó el Omat sobre la base de estadísticas difundidas por el Indec.
Ante esto, los expertos de la fundación aseguran que, debido a que dos hijos por mujer representa el nivel de reemplazo mínimo para garantizar la reproducción, la población se encontrará en la tercera década de este siglo o antes, cerca al punto de comenzar a disminuir en términos absolutos.
Para la demógrafa Isabel Carmona, tanto la disminución de la fecundidad como la falta de migraciones importantes hacia nuestro país "obligarán a replantear el problema del crecimiento demográfico como una cuestión central dentro de las políticas de Estado de cara al futuro".
Lo más negativo del escenario es que, según los especialistas, debido a la caída de la tasa de natalidad (cantidad de niños por mil habitantes), de 18,5 a 11,9, la Argentina dejará de crecer demográficamente en 2050, se acentuarán las desigualdades socioeconómicas y la cantidad de personas activas no será suficiente para sostener los sistemas de salud y de previsión social.
"Si la situación no se modifica -advierte Carmona-, el desafío del país será adoptar políticas de incentivación de la fecundidad que al mismo tiempo no se inmiscuyan en la libertad de los ciudadanos y no afecten de esa manera los derechos a la autodeterminación de las personas".
El tema no es menor. Desde la fundación Isalud, de hecho, se sostiene que "por primera vez en la historia y quizá para siempre, el número de ancianos sobrepasará la cantidad de menores de 14 años. La población mayor excederá el número de niños en 2 a 1.
Como se dijo, la postal demográfica a la que se encamina nuestro país en las próximas décadas en nada difiere a la que muestran por estos días varios países del continente europeo, donde la caída en las tasas de natalidad hacen que el recambio generacional se vuelva una empresa cada día más compleja.
En la Unión Europea, que tiene una tasa de fecundidad de 1,5, hace años analizan e implementan políticas para que su población tenga más hijos y así se eviten los problemas que surgen de la baja natalidad. Varios especialistas que trabajan en el tema, sin embargo, coinciden en que en nuestro país la solución no necesariamente pasa por ocupar cunas vacías. "Hay que ver cuáles son las caras detrás de los númers de la natalidad, y cuál es la situación de la maternidad hoy", dicen.
Sobre esto, Carmona precisa que las pautas culturales de la modernidad, centradas básicamente en un rol social distinto de la mujer en relación a décadas atrás, resultan clave para interpretar los diferentes motivos por los cuales las mujeres retrasan actualmente su maternidad. "Entre los 35 y 40 años -dice-, bajan las posibilidades biológicas de concebir, y eso influye en que sólo tengan un hijo o ninguno".

"Dink", el fenómeno de los sin hijos
Se los conoce como "Dink", acrónimo inglés de Double Income, No Kids. O dicho en castellano: "doble ingreso sin hijos". Se trata de parejas de entre 25 y 40 años que eligen no tener hijos a cambio de obtener una mayor independencia económica, desarrollo profesional y tiempo disponible para el ocio.
En las últimas encuestas de hogares del Indec ya se habla de "Pareja joven sin hijos", definida como pareja que no ha tenido hijos y donde la mujer tiene menos de 40 años. Estos hogares suelen tener alto ingreso per cápita familiar y en su mayoría (83%) están ubicados en los quintiles de ingresos más ricos de las ciudades del país.
Este dato coincide con lo que traza la psicóloga Jazmín Gulí, autora del libro "Amor Delivery". Según ella, esta tendencia pertenece más bien a las metrópolis, a las civilizaciones en progreso, "ya que aún no sucede en las pequeñas ciudades ni en los pueblos".
Los Dink, apuntan quienes estudian el fenómeno, no tienen que preocuparse por asistir a los actos del colegio, pueden salir de vacaciones en cualquier mes del año y, a menudo, se permiten consumir artículos y servicios que para muchos pueden resultar de lujo. Estas parejas rompen con la concepción tradicional de familia, y defienden su elección como una opción cada vez más viable a la hora de elegir un modelo de vida.
 
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