Aunque en la Argentina de hoy las mujeres están presentes masivamente en el mercado laboral, son seis de cada diez estudiantes universitarios, e incluso ocupan lugares cuantitativa y cualitativamente importantes en el sistema científico, esos avances no se lograron sin sacrificio. En muchos casos, los de asumir la carga laboral más la de la crianza de los hijos en soledad y prácticamente sin contención social, especialmente entre las más pobres...
En materia de salud, los innegables progresos de las últimas décadas dejan al descubierto cuentas pendientes. "La sociedad todavía les está fallando a las mujeres en momentos clave de sus vidas", advirtió no hace mucho Margaret Chan, directora de la Organización Mundial de la Salud.
Es cierto que nosotras tenemos mayor expectativa de vida que los hombres (en el país, alrededor de cinco años más), pero eso no quiere decir que gocemos de ese bonus saludablemente. A los efectos de la osteoporosis, que con frecuencia origina fracturas de cadera y, luego, un vertiginoso descenso en la calidad de vida, se agregan riesgos crecientes para otras enfermedades que resultaron un "daño colateral" de la búsqueda de igualdad, como el crecimiento del cáncer de pulmón y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica en fumadoras.
Al igual que la depresión, las demencias y otros problemas mentales, estas condiciones son causa de discapacidad a una edad avanzada en la que no cuentan con la cobertura adecuada y dependen de una estructura familiar que no siempre está en condiciones de ayudarlas.
Otros problemas son causados por cuadros que para la medicina actual son prevenibles, como la hipertensión en el embarazo, una importante causa de muerte materna asociada principalmente con la pobreza, la educación deficiente y el estrés laboral. Cientos de miles de abortos anuales, que comienzan en la clandestinidad y muchas veces terminan en el hospital, son un estrago frente al cual ya no se puede desviar la mirada.
Sin duda, medidas como el Plan Nacer, el subsidio para embarazadas desde el tercer mes de gestación y la reciente inclusión en el calendario oficial de la vacuna contra el virus del papiloma humano, que causa 5000 casos nuevos por año de cáncer de cuello de útero, van en el buen camino. Pero queda mucho por delante. Dentro y fuera del sistema sanitario...
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