Valeria del Coco rompió con la tradición paterna: estudió Medicina igual que su padre pero no eligió la orientación asistencial. Prefirió la ciencia, a pesar de las dudas de su entorno. Hoy está convencida de que el aporte femenino en la investigación pasa por la obsesión, la meticulosidad y el esfuerzo, a los que rinde culto diariamente.
Cuando Valeria ingresó como becaria de la CIC en la cátedra de microbiología de la facultad de Medicina de la UNLP, sorprendió a varios. Quienes se reciben como médicos no suelen elegir la carrera de investigador y mucho menos si usan polleras.
"Cuando entré en la CIC se me valoró mucho porque había pocos médicos que elegían la investigación. Personalmente considero una prioridad trabajar en función de algo que también será beneficioso para la salud de la comunidad", explica la joven de 30 años que tiene como desafío terminar su tesis doctoral este año para continuar su carrera como investigadora.
Valeria ingresó cuando tenía 25 años para aportar sus conocimientos en el estudio de una infección parasitaria que se transmite a través del agua y afecta a niños y personas inmuno-comprometidas. "Aunque no era el legado paterno, ya que mi papá pretendía que yo tomara a sus pacientes, me metí en la investigación porque siempre me atrajo y porque observé la carencia de médicos", recuerda.
Su familia y amigos aún hoy no logran comprender qué hace concretamente Valeria. "Les parece utópico y no entienden tanto esfuerzo. Cuesta pensar al científico como un vecino más que al igual que un docente o una enfermera tiene como objetivo la calidad de vida de la gente", confiesa la médica que hizo su carrera de grado en la Universidad Interamericana Argentina.
Los tiempos de la carrera de investigador son largos y quizás ése sea el mayor obstáculo para las mujeres. "Es inevitable retrasar la maternidad porque tenés cargos full time. Recién a los 30 años estás terminando tu tesis doctoral y después te surgen oportunidades de viajar al exterior", dice Valeria.
"Es muy frecuente escuchar que uno debería terminar su tesis antes de tener un hijo. Si decidís irte al exterior es toda una movida que estando en pareja -y ni hablar con hijos- es extremadamente compleja de llevar a cabo", cuenta la joven.
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