Los dolores físicos pueden presentarse en distintas etapas de la vida, algunos desaparecen de una vez, y otros como los que afectan a la mayoría de quienes padecen enfermedades como el cáncer, se convierten en una compañía diaria y agonizante. En la Argentina, se cuenta con amplia disponibilidad de opioides, un tipo de analgésicos cuyas propiedades son efectivas para aliviar el dolor, pero existe una carencia en el acceso a los mismos principalmente por desconocimiento de los equipos de salud y a las trabas burocráticas para recetarlos.
Al respecto, Graciela Jacob, miembro del consejo consultivo del Instituto Nacional de Cáncer (INC) y presidenta de la Asociación Argentina de Medicina y Cuidados Paliativos, declaró que “poder calmar el dolor de una persona y no hacerlo, es criminal” y agregó que si bien no se cuenta con un dato exacto “podemos estimar que en la Argentina casi el 50% de las personas que sufren cáncer no tienen bien aliviado su padecimiento”, confesó la especialista en diálogo con Tiempo Argentino.
El dolor se produce en más de las dos terceras partes de los pacientes con cáncer avanzado, es por eso que al conmemorarse hoy el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer, los expertos destacan la importancia de considerar el acceso a los opioides como un derecho humano, y como parte fundamental de los cuidados paliativos.
Según la información brindada por el INC, aún siendo medicaciones de costo menor, como es el caso de la morfina, las formulaciones magistrales no son preparadas en todos los hospitales, y muchas veces los farmacéuticos hospitalarios no la saben o no la quieren preparar.
Por otra parte, las recetas suelen darse solo para diez días de tratamiento, por lo que debe buscárselas tres veces por mes. Además, los recetarios no son gratuitos, por lo que en ocasiones es el médico quien debe pagarlo.
Roberto Pradier, director del INC, aseguró que entre los médicos existe “opiofobia, el miedo a recetar opioides. Algunos no saben cómo administrarlos y otros por temor a que provoquen adicción, esto podría erradicarse educando a estos profesionales sobre la importancia del uso terapéutico de estos fármacos”, explicó Pradier, y agregó que “el dolor es aquello que el paciente dice que tiene, y no hay que minimizarlo”.
Los opioides disponibles en el país, como la morfina, metadona, codeína, o tramadol, poseen relación con algunas sustancias ilegales como la heroína, y son de circulación controlada por organismos de salud, Poder Judicial y policía.
En este sentido, el INC está trabajando con la Asociación Argentina de Medicina y Cuidados Paliativos y con la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) para analizar cuáles son las barreras en el acceso, eliminarlas y llevar adelante capacitaciones para médicos y farmacéuticos.
OPINIÓN
Como dijo alguna vez Cristina: no hay mejores batallas que las que se ganan con el corazón
Por Martín Insaurralde Intendente de Lomas de Zamora.
Suena a lugar común, pero es así: cuando te dicen que tenés cáncer, sentís que te morís, que te querés morir.
Escuchás la palabra “cáncer” y te rebota hasta partirte la cabeza, y lo peor, el corazón; la angustia te cubre y sentís que si no te morís rápido por la enfermedad, lo harás de tristeza.
Eso me pasó apenas me dieron la noticia; el golpe fue tremendo. Sin embargo, rápidamente comprendí que era fundamental, como siempre en la vida, dar pelea, no bajar los brazos jamás y dar la batalla. Y si bien para ganarle al cáncer necesitás imperiosamente de la ciencia, de los médicos, también es clave refugiarse en el amor.
El amor por la familia, por los amigos, el amor de los que te quieren. Hay días que son malos, malísimos, en los que uno ve todo negro. Pero sobre todo en esos momentos es que hay que confiar en la fuerza del amor para salir adelante. Gracias a Dios, me estoy recuperando muy bien, espero pronto poder terminar el tratamiento y estar curado. Es importante que nadie que tenga cáncer se deje vencer; “cáncer” ya no necesariamente implica “muerte”. En muchísimos casos, significa tener que dar una batalla muy difícil, pero que es posible ganar.
Y como dijo alguna vez la presidenta Cristina Fernández de Kirchner: no hay mejores batallas que las que se ganan con el corazón. |