El municipio neuquino informó ayer el balance de las inspecciones bromatológicas realizadas durante el mes de agosto. El subsecretario de Legal y Técnica, Fabricio Torrealday, informó que se inspeccionaron 33 casas de comidas, entre parrillas, restaurantes y rotiserías, y se supervisaron vehículos que transportan alimentos.
Precisó que de ese total “se infraccionaron 9 locales que venden alimentos elaborados ya que no cumplían con las condiciones mínimas de sanidad e higiene” para la manipulación de la comida.
Además Torrealday informó que se detectaron 10 locales “que tenían diferentes faltas, como libretas sanitarias vencidas o les faltaba alguna documentación”.
Comentó que los locales no fueron clausurados sino que debieron afrontar una multa y regularizar su situación. "Se les otorgó un plazo mínimo para que adecúen su situación y si repiten la conducta procederemos a clausurar estos lugares", subrayó.
En cuanto a los vehículos que transportan alimentos, el funcionario sostuvo que “hicimos 13 actas de infracción a coches que no contaban con habilitación bromatológica para transportar alimentos, o tenían la documentación incompleta, y se les dio plazo para regularizar la documentación que habilita al comercio”.
Expresó que junto con estas inspecciones se realizan los controles del Síndrome Urémico Emolítico lo cual es importante para la población. “Buscamos que los productos estén bien elaborados, cocinados y que no haya mezcla de cosas crudas con cocinadas”, y resaltó la importancia que tienen estos controles que realiza el municipio para la salud de la población.
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