El ministro de Salud, Luis Ordóñez, intentó minimizar ayer las denuncias gremiales sobre equipamiento nuevo que no se utiliza, quirófanos no habilitados y el cierre de la terapia intensiva del Molas.
Sobre los cinco quirófanos, dijo que “se hizo una licitación y muy pronto vamos a incorporar dos máquinas nuevas de anestesia. Cuatro quirófanos están en funcionamiento, uno para oftalmología, que se utiliza sin anestesia general, es operativo. Los otros tres, es cierto que hubo un problema de funcionamiento en la máquina de anestesia, pero ya está en funcionamiento para darles cobertura. Tenemos uno de urgencias y otro para las cirugías programadas”.
“También convengamos que aún teniendo los cinco siempre, no tenemos los anestesistas disponibles porque van alternándose, si hay uno de guardia mañana en el postguardia tiene descanso. Por más que tenga los cinco quirófanos es difícil darles cobertura si todos necesitan anestesia general”, argumentó. Y dijo que “la idea es contar con los cinco quirófanos y ver cómo entre los anestesistas se les puede dar funcionalidad”.
De la terapia intensiva, consideró que “se decía que estaba cerrada”, pero “en realidad había tres respiradores con un problema con el equipo de aire comprimido, no de oxígeno, y el resto funcionaba. No obstante se solucionó con un sistema de tubos”.
“Con buen criterio se decidió un cierre transitorio a posteriori y ya analizado el momento que se terminaban las vacaciones, para hacer modificaciones, queríamos reformar unas ventanas, colocar paneles y luminarias”, agregó. Pero aseguró que “no dejamos sin cobertura, en terapia intermedia hay ocho respiradores y una adaptación que se hizo en la guardia que no hay que minimizar porque la guardia nueva fue construida con el recaudo de tener un sector que se puede adaptar”.
“Estamos hablando de diez respiradores. El año pasado a esta misma altura del año, no teníamos la terapia intermedia. Había menos respiradores. Ahora tenemos esa posibilidad”, comparó.
“Ya está resuelto lo del aire comprimido, se instaló nuevo, y estamos a pocos días de terminar la reforma y se solucionaría totalmente, más allá de que están funcionando los otros respiradores. No toda la terapia funciona a base de respiradores, hay pacientes que no los necesitan”, completó.
Finalmente, sobre el equipamiento embalado nuevo que no se está utilizando, mencionó que “en el Centeno tenemos un tomógrafo que se instalará cuando termine la obra pública. No sólo eso, también los equipos de rayos que se compraron. Está embalado y es un equipamiento bajo garantía. Ese equipo funcionará a corto plazo. Igual que el tomógrafo de Acha. En los dos lugares hay equipos viejos funcionando”.
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